Es una pena vivir sin gozar

Persigo sin ganas lo que alcanzo, frustra y crea un rebaño de expectativas simpáticas, distorsionadas y que vislumbro en ángulo obtuso. Culpo sin duda a la marihuana y a la naturaleza que soy.

Vale la pena salir a fumar cualquier cosa que se cruce en el camino, desperdiciar el tiempo para sentirse un poco culpable y sufrir por algo insulso, no vale la pena enlodarse en los fangos del amor o los negocios y salir a la calle apestoso a fastidiar a otros en formas prepotentes, no, no vale la pena.

Vale la pena echarse sin miedo al derroche, seguro así sea obligado, a ofrendarle los talentos a cualquier dios que no te dé nada, al dios de la pereza, por ejemplo.

Y para cerrar con un brindis, los vicios que te puedas echar encima, así serás un carro abastecido que llegará lejos y muy rápido.

Loading...
Loading...