vomitar no está mal

Todo el tiempo captando patrones, en la gente y sus comportamientos y aún en los míos. El hastío de ello ya sobrepasa los momentos de excesos de drogas y me llega en momentos de sobriedad, lo cual es desesperante. Ver a la gente actuando como lo predigo, actuar como un estúpido animal, hastiarme en formas de patrones, creo que debo suspender las drogas nuevamente.  

Ahora me entero por qué somos tan feos, que tenga buena cara es lo que importa.

Qué inutilidad todo. ¿Qué tanto o cada tanto llego a la misma conclusión? Se va acortando en un patrón reconocible? quizás alguna distribución probabilistica. Cómo irá a acabar todo esto? Por qué me siento tan bien cuando siento todo esto? Hay algo que quiero seguir escarbando, debería hacerlo? Qué pasará con tus viejos? Dejá de molestar. Quién es este tío? Tenemos desequilibrio y neurosis.

Ya lo pensé, hay que buscar en lo animal, romperme la jeta con algún desconocido que necesite lo mismo y pam! Equilibrio, orden.

Spin, entrelazamiento atómico, locura, razón, cordura, leyes desconocidas, control, ironía, caos, fotón, hoy cuando guasquee voy a ver todas estas palabras en mi vomito, hey guarros, no hay revolución y aún queda petróleo. La bolsa de new York controla este mogollón, y saber que quiero conocer esa ciudad. Qué peste. El día que me muera voy a recordar cuántas veces me he querido morir. Sentiré lo último y más esperado de mi vida. Con apenas 18 años ya esperando la muerte, joder, qué curiosidad. Qué basura, mucho imbécil ud que lee, aunque ni tanto. 

 

Al fuego mi carne y mis huesos

Al fuego mi carne y mis huesos, que ardan todos los deseos de está alma en celo. Haremos una hoguera con el fuego de Prometeo, incineraremos todos los sueños, haremos cenizas nuestros recuerdos. Que nada quede entero, que se extingan mis anhelos, que el sol deje de arder en mi corazón y el incendio en mis adentros vuelva humo mis sesos. En las llamas del dolor la vida se cocina sin prisa, la vela se queda sin-cera y el fósforo se consume en su propia esencia. Con el espíritu calcinado la piel huele a quemado. La sangre ha hervido y todo el fuego de un rojo intenso se ha teñido. La braza se lamenta y tizna la existencia. Nada podrá contener el fuego que arde en mis adentros, que se achicharren vuestros pelos que se quemen nuestros más íntimos secretos. La leña de nuestra pasión arderá junto a la eterna aflicción, de las chispas del amor solo queda el pobre vapor que exhalamos los dos. No te acerques a buscar calor pues todo lo consumió el dolor, estas palabras no son más que cenizas del alma que se esparce por el alba. El enamoramiento es una hoguera donde las bestias abrigan sus penas. Si te acercas demasiado te vas a quemar, si te alejas en tu soledad te vas a congelar.  El viento ha borrado el fuego que alguna vez extendió por los cielos. El silencio se propaga como fuego en la paja, arde en la soledad que deshace, sin llamas el espíritu de a poco se apaga.  A penas baila una pequeña llamarada, se esconde entre las secas ramas. Espera que la brisa borre la estela de su vida. Se derrama el fuego por nuestros sexos, una súper nova desde dentro implosiona, a pesar del invierno la nieve son copos de fuego. Un mundo en llamas, una antorcha humana. Incendiar infiernos para que la muerte supere su miedo. Quemar cruces para salvar nuestras luces. Beber fuego y emborrachar el vino, para que del humo un ave ascienda por encima del mundo. Apertura del Abismo por donde la luz penetra el vacío. Una herida en el muro sangra un fuego oscuro.  

Un día de muerte cualquiera donde todas las lágrimas son benditas

Un día de muerte cualquiera se escuchan las campanas de la iglesia, el tráfico de la carretera, las puertas abriéndose sin cesar al umbral de la rutina y la molesta monotonía. Pareciera que los pájaros cantaran igual, que en vez de recitar júbilo y alegría, chillaran al sol del nuevo día. Un día de muerte cualquiera nace una nueva ilusión, se engendra un amor y se vive de esperanza. Si pudiese penetrar sus sueños hasta velar su insomnio, y ser la raíz de sus pesadillas, jamás se dormirían. Un día de muerte cualquiera celebran fiestas de juerga en la plaza pública, donde las moscas se acercan al cumulo de mierda de su cultura, visten de vanidad a sus santos y brillan las estatuas de sus héroes patrios. Desnudaría sus santos en el pedestal divino, para que la virtud se muera de pudor y a sus héroes decapitaría con la espada de su gloria, para que se derrame en ustedes la sangre de la infame pasión.

Un día de muerte cualquiera me levanto con la resaca del tedio del casi año que te fuiste de mi lado. Si del mundo la luz del conocer me entrego a mi soledad, condeno el conocimiento al olvido de mi razón, para no soportar la duda de la verdad, de la cueva debajo de los pinos donde el sol nunca brilla jamás. Tú que eras el sol y yo un rayo de tu luminosidad, alumbraste mi vida a los sentimientos más profundos del romance y la pasión. Yo en tu vientre materno fecunde la sensibilidad que el corazón coraza protegió, para evitar el dolor de la desesperación.

Un día de muerte cualquiera te recuerdo con añoranza melancólica, matándome de remordimiento por el amor que se nos escapó, el viento que borro las promesas que escribimos en nuestro jardín de arena, donde una vez sembramos flores de ilusión. Infértil era nuestra tierra, pues tus parcelas eran prohibidas para un desterrado del edén del cesar.

Un día de muerte cualquiera soporto la pena que me causa el abandono de los sueños que juntos construimos, los asfixio con el humo azul del cigarrillo que extingue la vida de mi exilio. El cumulo de colillas en el suelo marca el compás del tiempo que paso remembrando tu aliento. La escoba se queda corta para recoger los escombros de los caminos que caminamos juntos de la mano. La ansiedad me entrecorta la respiración y me impide pronunciar palabra alguna del conjunto de tu santa denominación.

Un día de muerte cualquiera, procuro escapar del patíbulo con pequeños gestos de supervivencia que la filosofía me enseño. Si tú eras la manzana que me hizo comprender todo bien, todo mal ¿de qué moral me valgo YO?  Para entender la vida del caos que se me presento cuando decidiste salvarte por el bien de tu nación. He cometido el peor de los pecados: no fui feliz teniendo la felicidad de mi lado.

Un día de muerte cualquiera crucifican a un nuevo redentor, cuyas palabras de amor fueron castigos del reino de Dios, que enseña la sumisión pero no la victoria del amor. Fracaso de la revolución, la fuerza de gravedad y la inquisición se apoderan de la libertad que mi voluntad forjo. La yagas que me clavo la traición sangran de aflicción, la herida que cocí con drogas y limpie con alcohol, se abre brotando un pus fétido que huele al hedor de nuestro fallido sexo..ajwjdiwqhriuwfoiewjubdsoghwdbashfbjbhbsabxbds fuckkkkkkkkkkkkkkkkkkkkk

El sexo se ha vuelto una necesidad tacita con la rutina del más vil onanismo. Eterno insatisfecho que de burdas erecciones complace una vida sin sensaciones. Yo me masturbo en tu honor, y no siento ninguna pasión. 5 minutos de fulgor, orgasmo triste y solitario, de pornografía de vacas de urbes extirpadas y carne plástica. He follado con garganta profunda, culo de agujero de gusano y labios partidos, mis musas de la cómplice computadora. Quizás he visitado más páginas de adulterio que de historia patria, conozco de policarpa por el portal: calientes y colombianas. Mi falo dolorido y cansado, sufre el exilio de la carne prójima de las magdalenas tentadoras. Pienso como un castrado arrecho, que se folla todo sexo inocente. Sufro de frustración en la imposibilidad de lograr hacer el amor. Transmuto mi sexo en mis propios calzones, y una mancha es testigo de mi estupor. Vergüenza me tiene mi mano, que se apiada de mi desamparo. Me voy a venir en la cara de Dios para que el diablo se sienta avergonzado. Oh!! Maldito pudor, si fuera por mí, que me sepultaran con el miembro desenterrado. 

Despeinado

Despeinado, con las ideas hecha pedazos, con el cabello desordenado, el viento me ha bofeteado, partes de mi cara se ha llevado. Una sonrisa me ha desgarrado el rostro, mis dientes son como el carbón que esconden un tesoro. Hecho un caos, todo el cuerpo minado. Mi materia como una plasta de desencanto. Suspiro y soy ceniza, me evaporo como una colilla. El dolor me dopa, no dejan que se muevan las horas. Mi espíritu se calcina, es como una hoguera que se consume así misma. De los restos de mi vida, una semilla germina, como un diente de león se deshoja mi corazón, fruto del desamor, la flor es como el poema que se marchito. Conecta una letra con otra letra para soportar la pena, escribir lo que se te venga a la cabeza y el corazón se queja. El amor quema cuando el fuego cesa, en la llama serena, baila la muerte en ella. Cada paso se da a ciegas, el abismo se levanta de la tierra. El cielo se estrella contra mi cabeza, me despeina una brisa negra.

Despeinado por naturaleza, las almas son como fibras que tejen a la tierra, despelucado y sin cabeza, pierdo la cordura y la cabellera. Necesitado de un cepillo que peine las ideas y que ordene lo que hay en ellas. La ciencia no me da respuestas, la religión no consuela mi fe inquieta. Misterios venidos desde el cielo, como cometas de Prometeo. Dioses que dudan de su existencia, se crucifican por esclarecer lo que hay en ella, espíritus que nacen de la mierda se descomponen en su belleza.

Necesito cortarme las venas y regar esta infértil tierra, que crezca la flor más bella y que de mi sangre surja una nueva naturaleza. Bendita sea la maldición de la existencia, el inconveniente de vivir en ella. Revolcarse en su miseria para encontrar un rastro de belleza que justifique la luz en la tierra. Oscura transparencia del edén que perdió la humanidad entera. El zumbido humano al silencio ha violado. Tanto ruido en mi cabeza que no puedo escuchar mi conciencia, mi corazón resuena como el de un despertador después de una fiesta. Con resaca existencial de mi cama no me puedo levantar, un silencio sepulcral le avisa a mamá que hoy no voy a desayunar.       

Hey loco, ¡No dispares!

Alfredo Correa De Andreís, Profesor en la Universidad Simón Bolívar y otras Universidades de Barranquilla. En el 2004, - en el gobierno de Álvaro Uribe Vélez-, fue vilmente asesinato en la calle 59 con carrera 53 de esta ciudad, el día 17 de septiembre; Previamente a su muerte, había sido injustamente acusado y encarcelado por el Fiscal Demóstenes Camargo; La defensa estuvo a cargo del Abogado José Antonio Nieto, quien luego de casi dos meses de detención arbitraria, logra su excarcelación. Pocos días después, hombres al servicio del DAS de Jorge Noguera, le dieron muerte junto con su escolta.

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